sábado, 19 de agosto de 2017

Nanobioeconomía, el camino correcto.

El economista Nicholas Georgescu-Roegen (1906-1994), uno de los pensadores más notables y profundos de la economía moderna,  lanzó dos torpedos críticos a la economía vigente en sus libros Analytical Economics(1966) y The Entropy Law and Economic Process(1971) en los cuales, centra las problemáticas económicas actuales, en el divorcio entre las teorías económicas y el cumplimiento de las leyes de la naturaleza. En su enfoque físico, la economía debe estar sujeta a las leyes de la termodinámica y su funcionamiento solo puede garantizarse por una entrada continua de energía y materiales.
El problema de la economía actual es su pérdida del contacto con la base material del proceso económico y que se ha centrado, casi en forma exclusiva, en analizar el funcionamiento de los mercados y el intercambio comercial. Pone énfasis en crecimiento económico sin considerar la finalidad ni sus costos. Para los economistas de pensamiento único todo es un ciclo de producción y consumo, pero para la naturaleza ésto no constituye un ciclo, es solo un gasto unidireccional de energía y recursos naturales no renovables en el tiempo que se consumen. Nicolás Georgescu-Roegen  auguró, por lo tanto, un gran fracaso en la economía mundial, fracaso evidente ante la cantidad, en tiempos cada vez más cortos, de crisis económicas. Señaló como única solución posible la aparición de una ciencia-tecnología capaz de generar en tiempo y forma los recursos naturales necesarios para llegar a un nuevo tipo de equilibrio en la tierra.
La biotecnología con su capacidad transformadora de la naturaleza aparece como la tecnología "prometeica" buscada en respuesta a las problemáticas planteadas por su economía física. Hoy podemos definir a la bioeconomía  como una economía basada en la biotecnología capaz de generar en tiempo y forma los recursos naturales renovables, con su acervo de 65 millones de genes y la ingeniería genética, para dar respuestas a necesidades socioeconómicas tales como la demanda de energía, alimentos, disminución de los gastos en salud y cuidado del medio ambiente, generando a su vez trabajo e ingresos en forma sustentable. Sus aportes van desde la obtención de energía utilizando biomasa hasta las biofábricas transgénicas. No obstante comienzan a llegar respuestas de otra ciencia-tecnología con capacidad de trasformar la naturaleza: la nanotecnología.
La nanotecnología ofrece nuevas soluciones energéticas como los paneles solares de puntos cuánticos flexibles, capaces de producir energía con la luz solar durante el día y captando la radiación infrarroja durante la noche y de producir nanocatalizadores para transformar el dióxido de carbono atmosférico a gas metano. De hecho la generación de energía solar supera largamente la aportada por la biomasa en el planeta.



En el contexto planteado hablar solamente de bioeconomía implica desconocer las otras respuestas a la problemática planteada por la economía física de Nicolás Georgescu-Roegen. La nanobioeconomía es el camino correcto para visualizar las soluciones necesarias en un marco realista. Una nueva economía basada en la convergencia de dos tecnologías capaces de trasformar la naturaleza respetando sus leyes.

Lecturas complementarias

viernes, 11 de agosto de 2017

Globalizar el conocimiento tecnológico.

La desaceleración global del crecimiento económico-comercial y un creciente giro hacia el populismo y nacionalismo a nivel mundial está anunciando el fin de la economía globalizada. Tal vez muchos comiencen a reflexionar sobre el hecho de que no todo  es economía de mercado y globalización, existe otro camino orientado hacia  el incremento de la productividad sustentado en las innovaciones provenientes de las tecnologías con crecimiento exponencial. Estamos en un planeta sacudido por mutaciones tecnológicas formidables y a la vez por grandes desórdenes económicos y el incremento de peligros ecológicos. Es hora que las leyes de mercado sean reemplazadas por las leyes de la naturaleza y sus aplicaciones tecnológicas. Es así como de la biotecnología y de la nanotecnología, ciencias-tecnologías integradas capaces de transformar la naturaleza, surgen la bioeconomía y la nanoeconomía. Economías orientadas en generar, en tiempo y forma, los recursos necesarios para dar respuestas a las crecientes necesidades humanas primarias, generando trabajo “in situ” y atendiendo las necesidades de la mayor cantidad de población posible[1]. Para que lo expuesto, no sea solo una expresión de deseo, es necesario el atesoramiento del conocimiento científico-tecnológico de vanguardia por una legión de innovadores con capacidad de aplicar las tecnologías convenientes en pos de solucionar las problemáticas locales y avanzar, desde allí, hacia las generales. La nueva economía o economía de las tecnologías se centra en la revolución que implica apropiarse del saber. Ha llegado la hora de globalizar el conocimiento tecnológico.  


sábado, 5 de agosto de 2017

Nanomedicina: impresión 3D con nanopartículas híbridas.

La impresión 3D se ha convertido en una herramienta importante para la fabricación de diferentes materiales orgánicos utilizados en una variedad de industrias. Sin embargo, las estructuras de impresión en el agua, siempre han sido difíciles debido a la falta de moléculas solubles conocidas como fotoiniciadores (moléculas que inducen las reacciones químicas necesarias para formar material impreso sólido por la luz).
En un artículo recientemente publicado en Nano Letters, investigadores del Institute of Chemistry the Hebrew University of Jerusalem y del Institute of Systems Research and Department of Mechanical Engineering de la  University of Maryland, describen un medio eficiente de impresión 3D en agua usando nanopartículas híbridas (HNPs) de CdS-Au (semiconductor-metal) como fotoiniciadores.
La impresión 3D en agua abre oportunidades en el ámbito biomédico para la fabricación a medida de dispositivos médicos y la impresión de “andamios” en la ingeniería de tejidos. Los investigadores prevén la fabricación personalizada de reemplazos articulares, placas óseas, válvulas cardíacas, tendones, ligamentos artificiales y reemplazos en órganos artificiales.
La impresión 3D en agua también ofrece un enfoque respetuoso con el medio ambiente en la fabricación de aditivos, pudiendo reemplazar la tecnología actual de impresión en tintas basadas en productos orgánicos.
A diferencia de los fotoiniciadores normales, las nuevas nanopartículas presentan una amplia ventana de excitación en el rango UV y visible, alta sensibilidad a la luz y un mecanismo fotocatalítico único capaz de aumentar la eficiencia de impresión reduciendo la cantidad de los materiales necesarios para crear el producto. 
El fotoiniciador de nanopartículas hibridas  para la impresión 3-D en agua constituye el punto de partida de nuevos y originales desarrollos en nanomedicina. 
Nano Letters201717 (7), pp 4497–4501
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sábado, 29 de julio de 2017

Simplifican la fabricación en la nanoescala.

Científicos de la Universidad de Chicago y el Laboratorio Nacional de Argonne han descubierto un nuevo camino a la producción de los dispositivos electrónicos utilizados a diario. En el artículo publicado el 28 de julio en la revista Science se presenta un método para fabricar fácilmente pantallas LED, teléfonos celulares, fotodetectores y células solares.
La base de la computación moderna la constituye un pequeño interruptor llamado transistor, hecho en cantidad por una técnica llamada fotolitografía, un proceso que consiste en transferir un patrón desde una fotomáscara a la superficie de una oblea generalmente de silicio cristalino. Pero el método tiene sus limitaciones. Sólo unos pocos materiales pueden ser estampados de esta manera y se lo desarrolló originalmente para el silicio, cuyo reinado de medio siglo en la electrónica está llegando a su fin.  
La nueva técnica, llamada DOLFIN, hace con diferentes nanomateriales una "tinta" en un proceso que elude la necesidad de establecer una plantilla de polímero. El equipo de investigadores diseñó cuidadosamente revestimientos químicos para las nanopartículas individuales. Estos recubrimientos reaccionan con la luz proveniente de una máscara con dibujos, transfiriendo el patrón a la capa de nanopartículas que se encuentran debajo. conectándolas a dispositivos útiles.
El nuevo método promete una fabricación en la nanoescala más fácil, con la posibilidad de disminuir los costos y potenciar las aplicaciones nanotecnológicas.



 Lectura complementaria:

sábado, 22 de julio de 2017

El hombre nano (Homo nanus).

Se calcula la antigüedad de la tierra en 44 millones de siglos. Hace 20 mil siglos la habitaba el Homo habilis, el Homo erectus hace 18 mil y el Homo sapiens 2000 siglos atrás.  El ​ filósofo y matemático Blas Pascal, en su libro Pensamientos publicado en el año 1669 decía:
“¿Qué es el hombre? No es más que una nada respecto al infinito, un todo respecto a la nada, un punto medio entre la nada y el todo, infinitamente alejado de comprender los extremos”.
El desarrollo exponencial de la ciencia-tecnología iniciado en el siglo XX nos permite hoy avanzar con mayor velocidad hacia la comprensión de ese algo que somos sin ser todo; es así como podemos ahondar sobre el concepto de hombre bio (Homo bio) y de hombre nano (Homo nanus). El Homo bio, celular,  centrado en la ingeniería genética y su posibilidad de modificar sus propios genes, para imponerse sobre la muerte codificada, tratando de transitar hacia la prolongación de su vida. El Homo nanus, capaz de innovar directamente haciendo construcciones con átomos y moléculas, sale del “ser celular” para orientarse hacia un ser robotizado inmortal. Avanza hacia cerebros sustitutos sobre la base de nanochips neurosinápticos alimentados con nuestro software-mente, hacia la piel de grafeno mucho más sensible que la humana, hacia ojos nano-cámaras capaces de “ver” no sólo en la zona de la radiación visible, también en parte de la ultravioleta y de la infrarroja. Un Homo nano que no necesitará agua, oxígeno, ni alimentos. Simplemente alimentado por paneles solares y por ende un pasajero, sin tiempo acotado, entre las galaxias del universo.
Volviendo a Blas Pascal: “ …¿pensará tal vez que es ésta la extrema pequeñez de la naturaleza? Voy a hacerle ver aquí dentro un nuevo abismo. Voy a pintarle, no solamente el universo visible, sino la inmensidad concebible de la naturaleza, en el recinto de ese compendio de átomos”. 
Existe un camino hacia ese Homo nanus hecho con átomos y moléculas, sin necesidad de formar células vivas, y capaz de ver al universo desde sus propios átomos. 


Lecturas complementarias:

sábado, 15 de julio de 2017

La magia de los nanomateriales: "el espejo inteligente".

Un equipo de doce Investigadores de la Universidad Nacional Australiana (ANU), ha desarrollado un nanomaterial controlado por la temperatura utilizable para convertir instantáneamente una ventana en espejo. El material diseñado para reaccionar ante los cambios de calor puede utilizarse para ahorrar energía y para proteger a los astronautas y las naves espaciales de la exposición a la radiación cósmica. El investigador principal de la ANU, Dr. Mohsen Rahmani dice: “Nuestro espejo inteligente consiste en un montón de nanopartículas dieléctricas que están cuidadosamente diseñadas y dispuestas en una sola capa". La película hecha de ciertas combinaciones de nanopartículas puede "sintonizarse" para cambiar la frecuencia de una capaz de transmitir luz a otra capaz de reflejarla. La tecnología propuesta, no funciona en forma estática como los métodos ópticos actuales, por primera vez un único elemento permite controlar la luz que pasa o se refleja. Como las dimensiones de las nanopartículas son del mismo orden de magnitud de la luz pueden interactuar con diferentes frecuencias y redirigir su trayectoria para transmitirla o reflejarla. El “gatillo” es la temperatura. Las nanopartículas se pueden distribuir a través de una superficie como el vidrio de tal manera que reflejen toda la luz, o sólo la mitad de la luz, al variar la temperatura. Esto es fundamental para el ahorro de energía porque se puede ajustar para lograr un 50% de transmisión y 50% de reflexión, o 100% de transmisión y 0% de reflexión. 
La magia de los nanomateriales permite utilizar una delgada película formada por nanopartículas de diseño adecuado para convertir al instante una ventana espejo y un espejo en ventana al variar la temperatura.

El nanomaterial refleja o trasmite la luz al  variar su temperatura (ANU)


Lectura complementaria:

sábado, 8 de julio de 2017

¿Bioeconomía real o globalizada?

El avance científico-tecnológico, sustentado por el desarrollo de modelos atómicos confiables en la primera mitad del siglo XX y, potenciado fundamentalmente por su crecimiento exponencial en los últimos 67 años, queda reflejado por el incremento del CO2 debido al megaconsumo de energía fósil inherente y por el incremento en el promedio de vida conducente a un aumento, en los últimos 67 años, de 5000 millones de habitantes en el planeta. Pasamos de 2500 millones en 1950 a 7500 en el año 2017 lo que pareciera indicar una floreciente la vida humana en la tierra. No obstante, si bien el avance científico-tecnológico produjo una mejora cuantitativa importante en cuanto al promedio de vida, con perspectiva a corto plazo de superar los 100 años, trajo aparejado graves problemas con tendencia a acelerarse: aumento desproporcionado de la población mundial, aproximación a la “carga máxima de la tierra” (10.000 millones de habitantes), fuerte incremento en la demanda de energía, alimentos y servicios de salud,  aumento de la contaminación en general producto de la mayor cantidad de habitantes y de la actividad del hombre, peligrosa acumulación de gases que conducen al calentamiento global, declive constante de la diversidad biológica ante la apropiación de más espacios físicos por el hombre, falta de trabajo, concentración de los recursos en pocos habitantes y un ascenso de lo irracional.  En el contexto planteado la economía de pensamiento único, en la cual lo económico predomina sobre lo político y el mercado soluciona todos los problemas del sistema en concurrencia con la competitividad y el libre intercambio, no puede dar respuestas a las demandas de la sociedad. De los 7500 millones de habitantes actuales, casi 1000 millones no pueden comer si alguien no le proporciona alimentos y 6000 millones están fuera de una vida garantizada.  El intento histórico más reciente de romper con la inconveniencia actual de la economía partió de Nicholas Georgescu-Roegen, uno de los pensadores más notables y profundos de la economía moderna; él lanzó dos torpedos críticos a la economía vigente en sus libros Analytical Economics (1966) y  The Entropy Law and Economic Process (1971) en los cuales centra las problemáticas económicas actuales en el divorcio entre las teorías económicas y el cumplimiento de las leyes de la naturaleza. Para los economistas de pensamiento único todo es un ciclo de producción y consumo, pero para la naturaleza esto no constituye un ciclo, es sólo un gasto unidireccional de energía y recursos naturales no renovables en el tiempo que se consumen. El auguró por lo tanto un gran fracaso en la economía mundial, fracaso evidente ante la cantidad, en tiempos cada vez más cortos, de  crisis económicas. Nicolás Georgescu-Roegen señalo como única solución posible la aparición de ciencias-tecnologías capaces de generar en tiempo y forma los recursos naturales necesarios para llegar a un nuevo tipo de equilibrio en la Tierra.
Paulatinamente, debido al incremento exponencial de las innovaciones tecnológicas, se avanza hacia un incesante aumento en la capacidad de producir en forma sustentable con posibilidades de dar soluciones alternativas altamente efectivas ante la inacción de la desbordada economía de mercado.

La bioeconomía real.
La biotecnología con su capacidad transformadora de la naturaleza aparece como la tecnología “prometeica“ buscada por Georgescu-Roegen en respuesta a las problemáticas planteadas por su economía física basada en la función entropía. Hoy podemos definir a la bioeconomía real como una economía basada en la biotecnología con la habilidad de generar en tiempo y forma los recursos naturales renovables, con su acervo de 65 millones de genes y la ingeniería genética, para dar respuestas a necesidades socioeconómicas tales como la demanda de energía, alimentos, disminución de los gastos en salud y cuidado del medio ambiente, generando a su vez trabajo e ingresos en forma sustentable.  
Pareciera ser que la mejora se orienta a un Plan B, centrado en avanzar hacia la Bioeconomía cuya base científico-tecnológica es la Biotecnología y su motor productivo es la Biofábrica transgénica. Decía Georgescu-Roegen “Si la vida es lo más importante, la economía debiera ser una rama de la biología y no la vida un apéndice de la economía como plantea la economía actual”.

La bioeconomía globalizada o de conveniencia.
Los países desarrollados engloban bajo la denominación de bioeconomía a la  actividad económica que se nutre de la investigación y la innovación en las ciencias biológicas, en un intento por mantener subordinada a la naturaleza a un contexto económico ficticio. Una bioeconomía de conveniencia para disfrazar la crisis mundial en la cual las medidas de política económica recomendadas fallan en forma sistemática ante el asombro de los propios economistas quienes ven cómo las recetas aprendidas en la mayoría de las universidades no funcionan.

¿Ahora?
Es el momento apropiado de avanzar con una bioeconomía tendiente a paliar el ocaso de la economía de pensamiento único en su carrera por continuar con la acumulación del poder en desmedro de la mejora cualitativa de la vida en la Tierra. 
Debemos distinguir las voces de los ecos, la incidencia productiva de la tecnología actual nos permite incursionar en  una economía moderna, centrada en las necesidades del hombre, en el respeto de las leyes de la naturaleza y en la optimización de sus recursos generosos. 


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sábado, 1 de julio de 2017

Jaulas moleculares de alta reactividad y especificidad.

Los científicos del Trinity College Dublin, han creado “jaulas moleculares” que pueden maximizar la eficiencia de la conversión de las moléculas en las reacciones químicas y también pueden ser utilizadas como sensores y agentes de liberación de fármacos. En las jaulas pueden ser envasadas diferentes moléculas, muchas de los cuales tienen una funcionalidad específica. El artículo “Ultra-large supramolecular coordination cages composed of endohedral Archimedean and Platonic bodies”, se publicó en  la revista Nature Communications(2017; 8:15 268). Una cucharadita del polvo transportado en estas jaulas proporciona una enorme área de “superficie interna” para aumentar la reactividad; en forma increíble su capacidad de almacenamiento es similar a la de un campo de fútbol entero (4.000 m2/g). Esta importante área de superficie intrínseca con respecto al peso de la estructura, en combinación con la solubilidad, ofrece una gran promesa para la conversión de energía, mientras que el modelo estructura (hueco, con sub-jaulas) permite contener diferentes moléculas en ella; característica clave en la potencial utilización de estos “poliedros orgánico-netálicos”' (MOP), ya que los materiales pueden ser embalados para reaccionar sólo cuando las condiciones específicas sean las previstas. Por ejemplo, un fármaco podría ser encapsulado en un MOP especialmente diseñado para ser liberado en un sitio determinado, donde una molécula biológica desencadenaría su aplicación en una diana específica. En resumen, el artículo presenta jaulas de coordinación esféricas cuyos diámetros de la sección transversal se encuentran entre los más grandes de especies cristalográficas sintéticas, huecas y supramoleculares. 

Lectura complementaria:

sábado, 24 de junio de 2017

Un dulce nanomaterial activa el crecimiento óseo.

La medicina regenerativa puede mejorar la calidad de vida ofreciendo enfoques menos invasivos y más exitosos para promover el crecimiento del hueso. Un equipo multidisciplinario integrado, entre otros, por el Dr. Samuel I. Stupp, Director del Northwestern's Simpson Querrey Institute for BioNanotechnology, el Dr. Wellington K. Hsu, profesor asociado de cirugía ortopédica y el Dr. Erin LK Hsu, profesor investigador asistente de cirugía ortopédica, ambos de la Northwestern University Feinberg School of Medicine, han desarrollado un nuevo nanomaterial con moléculas de azúcar en la superficie para potencial el poder regenerativo. En el nuevo nanomaterial, los azúcares se muestran en un andamio construido a partir de moléculas de autoensamblaje conocido como anfífilos peptídicos. Los investigadores estudiaron in vivo el efecto del nanomaterial, recubierto con el polisacárido sintetizado, en la actividad de un factor de crecimiento denominado proteína morfogenética ósea 2 (BMP-2). Encontraron que la cantidad de proteína necesaria para una fusión espinal se redujo a un nivel sin precedentes: 100 veces menos de la usualmente necesaria. La fusión espinal es un procedimiento quirúrgico común que une vértebras adyacentes entre sí usando un injerto de hueso y factores de crecimiento para promover su crecimiento, estabilizando la columna vertebral. El hueso utilizado en el injerto puede provenir de la pelvis del paciente o de un banco de huesos. Los polímeros de azúcar son conocidos como polisacáridos sulfatados. Cientos de proteínas tienen dominios específicos para unirse a estos polisacáridos con la finalidad de activar señales. Tales proteínas están implicadas en el crecimiento de los vasos sanguíneos, el reclutamiento de células y la proliferación celular, todos procesos biológicos muy importantes en la regeneración de tejidos. Debido a lo expuesto, los autores del artículo, publicado en la revista Nature Nanotechnology (19 de junio), sugieren la posible adaptación del método para la regeneración de otros tejidos, incluyendo el músculo, tendones y cartílagos. Los nanomateriales biodegradables actúan como una matriz extracelular artificial formada por filamentos diminutos a nanoescala capaz de imitar a las células del cuerpo que activan el BMP-2 para emitir señales y hacer que ciertos tipos de células madre se conviertan  en óseas.  La investigación se centra en el gran impulso de señalización producido por la nanoestructura azucarada para lograr la regeneración ósea a través de la activación del factor de crecimiento BMP-2. Con pequeños cambios de diseño, el método puede ser utilizado con otros factores de crecimiento para la regeneración de todo tipo de tejidos, incluso para potenciar factores de crecimiento producidos por biotecnología recombinante en vez de los naturales presentes en nuestro cuerpo.                                                                                              
Factor de crecimiento, proteína morfogenética ósea.
                                                                                                            

Lectura complementaria:
Sulfated glycopeptide nanostructures for multipotent protein activation.
Patente WO2005056039.

sábado, 17 de junio de 2017

SENSE.nano para MIT.nano.

Ante la proximidad de la apertura oficial del nuevo edificio MIT.nano, que albergará algunas de las instalaciones más importantes del mundo para la investigación en nanociencia y la nanotecnología, el Massachusetts Institute of Technology (MIT), lanzó oficialmente un nuevo “centro de excelencia” llamado SENSE.nano, que se dedicará a “empujar” las fronteras de la investigación en nanotecnología. El MIT es “famoso por hacer”, cuenta con una comunidad de fabricantes y una concentración de personas brillantes contentos de compartir sus experiencias y sus ideas. En una escala mucho más grande, esta misma magia se espera, en la creación de SENSE.nano. Como primera actividad el “centro de excelencia” reunirá a una amplia gama de investigadores, inventores y empresarios fascinados por la potencial aplicación de sensores y sistemas de detección para transformar nuestro planeta. El desarrollo generalizado de nuevos tipos y dispositivos de detección podría solucionar muchos de los problemas más acuciantes de la actualidad. Dicha tecnología puede resolver los problemas que han plagado a la humanidad desde hace milenios, incluyendo la seguridad alimentaria y del agua, la salud, y la degradación del medio ambiente. 
Un equipo de docentes y estudiantes del MIT han estado desarrollando nanosensores de bajo costo para ser incorporados en el envasado de frutas y verduras. Los sensores podrían detectar la acumulación de gases conducentes a la maduración prematura o descomposición, como una manera de reducir la cantidad de comida desperdiciada durante el transporte y almacenamiento. Otro ha desarrollado  fibras flexibles extensibles para su implantación en el cerebro y la médula espinal, lo que en última instancia podrían conducir a formas de restaurar el movimiento de las personas con lesiones de la médula espinal.
Existe la posibilidad concreta de acceder a los datos sobre cómo el mundo funciona realmente, y con esos datos, dar el siguiente paso de influir en el medio ambiente para mejorar nuestra salud, proteger el entorno natural, y controlar edificios, estructuras y dispositivos para asegurarse su correcto funcionamiento.  La oportunidad es enorme. “El futuro se mide en nanómetros”, dice Vladimir Bulovic, profesor del MIT .

MIT.nano

Lectura complementaria:
MIT News.

sábado, 10 de junio de 2017

Detección del cáncer de próstata en una gota de sangre.

Científicos de la University of Alberta (Canadá) desarrollaron un método que permitirá evitar dolorosas biopsias para detectar el cáncer de próstata agresivo. La prueba incorpora una plataforma de nanotecnología única para hacer el diagnóstico utilizando sólo una gota de sangre, y es significativamente más preciso que los métodos de detección actuales. El Extracellular Vesicle Fingerprint Predictive Score ( EV-FPS / Nanostics Inc.) combina la información de millones de nanofragmentos de células cancerosas en la sangre para reconocer una huella digital única de cáncer de próstata agresivo. Se evaluó un grupo de 377 hombres enviados por los urólogos con sospecha de cáncer de próstata. El EV-FPS identificó correctamente los pacientes con el cáncer agresivo con una precisión 40 % mayor  que el análisis del antígeno prostático específico (PSA). Las pruebas actuales, tales como el PSA y el examen rectal digital (DRE), conducen a menudo a biopsias innecesarias. Más del 50 por ciento de los hombres que se someten a una biopsia no tienen cáncer de próstata, no obstante deben  sufrir el dolor y los efectos secundarios del procedimiento, tales como una infección o sepsis.  Se estima que la implementación exitosa de la prueba EV-FPS podría eventualmente eliminar, sólo en E.E.U.U., 600 mil biopsias innecesarias, 24 mil hospitalizaciones y hasta el 50 por ciento de los tratamientos preventivos realizado cada año con un importante ahorro para el sistema de salud.


Dr. John Lewis. Universidad de Alberta . Canadá.

sábado, 3 de junio de 2017

Lentes de contacto inteligentes con grafeno.

En el artículo reciente Smart Reinvention of the Contact Lens with Graphene, Kyoungjun Choi y Hyung Gyu Park, hacen una revisión sobre las perspectivas del futuro de las lentes de contacto inteligentes que incorporan grafeno en sus plataformas. La publicación cita, entre otros, un artículo, también publicado en la revista científica ACS Nano: Smart Contact Lenses with Graphene Coating for Electromagnetic Interference Shielding and Dehydration Protection”. Varios proyectos de investigación trabajan en la reinvención de la lente de contacto como un dispositivo electrónico inteligente capaz, por ejemplo, de funcionar como un biosensor autoalimentado para diversos monitoreos como la  detección en tiempo real de patógenos, bacterias, glucosa y queratitis infecciosa presentes en el líquido lagrimal. En forma reciente también se desarrolló una lente de contacto-sensor para el diagnóstico de la diabetes y el glaucoma. Además, los investigadores, están ideando numerosas aplicaciones para lentes de contacto inteligentes:  desde los sistemas de administración de fármacos a la protección contra el daño de la radiación electromagnética.
El grafeno puede cambiar la longitud focal de una lente de contacto blanda con el fin de ajustar la visión cercana y lejana. Una única lente de contacto podría ser multifocal debido a que una membrana de grafeno puede cambiar su curvatura en forma reversible de cóncava a convexa en virtud de una polarización eléctrica.
El efecto de protección de interferencias electromagnéticas (EMI) constituye una característica prometedora del grafeno en una lente de contacto inteligente. Resulta  esencial para la lente incorporar una antena inalámbrica con la finalidad de interactuar con las ondas electromagnéticas facilitando la comunicación de datos, sin embargo, la exposición continua a las ondas electromagnéticas puede dañar los ojos por quemaduras a baja temperatura o por deshidratación. El recubrimiento de un lado con hidrogel conteniendo grafeno protege el globo ocular del daño de las ondas electromagnética similares, en su frecuencia, a las de comunicación 4G y Bluetooth.
Nanowerk
En el futuro, las lentes de contacto inteligentes podrán ser muy utilizadas para monitoreo y diagnostico de enfermedades de forma continua y en la terapéutica  como  plataformas de liberación de fármacos oculares. Además, las lentes, podrán ser equipadas con una aplicación de visualización con el fin de proporcionar la realidad aumentada, es decir, la visión directa o indirecta de un entorno físico del mundo real, cuyos elementos se combinan con otros virtuales para la creación de una realidad mixta proyectada directamente en el campo de la visión.